Se ha dejado de lado las letras a pesar de las vivencias, por entrar en un periodo oscuro, de la falta de creatividad, o será entre otras cosas de la falta de pasión y de corazón ante los arrebatos de la existencia.
Que se puede decir ante tales circunstancia, me he dejado llevar, más no tengo nada. La crisis explota de manera demencial y tengo que recurrir a estas letras que de verdad no se si tengan sentido...
Es una cosa bastante maravillosa dejar un pequeño testimonio de lo que pasa en algunos instantes, no para ser el máximo exponente de la verdad secreta de una pequeña alma, solo podría ser un recuerdo que sorprende en otro momento porque ante mi misma me siento desconocida e inexplorable..
Las frases cortas son abundantes; sueño a veces con escribir una novela pero el argumento no me alcanza; tal vez soy un alma de poeta mediocre y taciturno que no encuentra el principio del capítulo perdiéndose con patadas de ahogado...
Aburrido este instante, me pasa que estoy deprimida y no me siento capaz porque no vivo de verdad ya me lo han anunciado...
domingo, 26 de junio de 2011
jueves, 1 de julio de 2010
Nada que falte
Mi corazón me lo dijo entre murmullos cuando estaba frente a ti, recorde mis perdidas y busque la forma de escapar.
No quise mentirme mucho menos herirme, siempre ha sido asi desgarrador y dulce, dejando a un lado todo lo demás para la graciosa huida, encontrando pretextos de locura mezclado con desamor.
Y mi único refugio han sido estas letras que me brindan dasahojo y alejan ese cosquilleo de error y pasado, cortando mas rápido que una rebanadora aquello que me duele y me tortura, que me camina y me tropieza porque despues de todo quiero olvidar.
No quiero que los demás entiendan mis razones, mis largos silencios y mis lamentos tortuosos, porque ya he dejado de pedir clemencia al no necesitar su aprobación.
Ya no se que mas decir, simplemente un corto adiós...
sábado, 15 de mayo de 2010
SIN SER
Este podría ser el comienzo de un nuevo mundo, del reconformante instante de la verdadera libertad, pero ahora me pregunto:
¿Qué va a ser de mi?...
Surgirían entonces tantas teorías de índole de lo indescriptible, trazar nuevos sueños, quedarme dentro de la burbuja que he creado para no sentir el dolor y en el caso más irremediable hundirme en el abismo de la indiferencia.
Pero la verdad es que estoy harta de del todo y la nada, de los espacios que están amurallados, de los fríos besos de infierno y del calor expresivo de mayo, también quizás sentirme un punto más que insignificante del trastorno que se ha vuelto el universo.
¿Qué falta en mi realidad?
Esto me lleva a la confusión puesto que he encontrado los caminos más hermosos, las personas más bellas de corazón que no solo me han dado su experiencia, sino también su franca amistad y su complicidad pero aún con lo anterior no he aprendido a valorar su estadía en mis buenas horas, en mis buenos tiempos, porque me encuentro con el desazón de estas palabras.
También he encontrado que a nadie le gusta la queja de los demás, que prefieren ignorar las negras situaciones y quieren transportarte de manera generosa hacia un punto más luminoso, pero si de verdad se necesitara este y otros momentos turbios para allanar momentos de felicidad, para un poco más de crecimiento.
Termina un ciclo, nada me inunda, el tiempo que trascurre de manera infinita pero de un tinte de gris perpetuo, esta vez me librare de las mentiras de un corazón que se ha maltrecho como una loca locomotora de desamor….
sábado, 26 de diciembre de 2009
Nuevamente
Nuestro amor partio una tarde cuando las nubes se tornaron como un inmensa corriente de lava sobre un cielo de dulce azul violeta.
Se alejó con unas alas poderosas valseando sobre un gran mar de olvido fulgurante. Ya no quise seguir porque me dolia engañar a mis propios ojos, a mi propio cuerpo para despogarme de la locura que por tanto tiempo brinco en mi propia vida, cubriendo mi ser con un tibio olvido para tomar las sendas de mis propios sueños.
Ya no te quise darte nada; volviendo la espalda a esta historia de desencanto, abrí mis maletas las llene de otros instantes, azote tu puerta para cantar el desamor a mi propia almohada.
Libre, me vulevo libre, correr por nuevos prados que nunca cruzé por complacer tu cercana estadia. A veces pasa que mientras se esta pensando las ideas se acomodan por los sucesos pasados para encontrar en los raros instantes los vacios de los besos ausentes, la tortura de entender que nunca has sido mio mientras que el propio corazón sangra y llora al compas de ritmos descendientes que describen mejor la realidad presente.
Casualidad sería poder tirar como un simple despojo estos raros sentimientos pero he decidido callar mis propios lamentos y volar más alto que las mariposas de hermosos azules para conocer y tocar un mundo inmenso que me espera buscando nuevos rostros para bien o para mal.
Así una nueva página en blanco comienza azarosa su escritura en el libro de esta vida. Pura y magnifica escritura de verdaderos colores...
sábado, 19 de diciembre de 2009
Teorías
II. Evolución
Y si me negara a encontrarme nuevamente con el mar, tocar el gua salada con todo mi cuerpo, dejar de ser ese pez pequeño que decea un extraño sueño de independencia para otra gama de seres inigualables y salvajes. Sería una música terriblemente encantadora que no se distorcione con el agua, si, bailaría tras una dulce tarde hasta el mismo amanecer retornando la busqueda de sueños posiblemente alcanzables como el encuentro de un fresco amor haciendome recorrer con unas extrañas alas las nubes del cielo nocturno bañado de las centellantes estrellas.
Llamaría también al silencio haciendolo mi complice perfecto de esta sobria locura, buscaría un rostro de un hermoso inocuo para besarlo y con el partir hacia mi infinito tiempo.
Un breve toque de luz envuelve estas aguas que me detiene pero también me incitan a soñar nuevamente en este rocio de ingenio: podrían ser piez para recorrer la superficie, encontrar lugares, emociones, carnicerías y supervivencia.
Tal vez los descendientes de este origen crearan un mundo suversivo, antinatural, sobrepasando las cosas creadas por este primer mundo, cosas ingeniosamente funcionales y extraordinarias acompañadas de tumultuosos millones de seres que no se entienden que no paran de hablar pero que no se miran, donde tal vez reine un caos tambien infinito, estallarían de estos versos, palabras, cultura y construcciones pero también violentos y tormentosos momentos de inseguridad y maldad.
Mi pequeña mente esta loca de este devenir de ideas extremadamente concientes e incongruentes para realizar una terrible mentira de espejos para escapar de mis aguas de mar donde se repite el cansancio y la monotonía nos pesa y sobrepasa. Quizás sea veneno, puro y extenso veneno y quizás este instante se pase como un grabado hacia mis futuras configuraciones.
III. La Isla
Existe un gigante que vive entre las estrellas, visitando universos, devorando estrellas y sus luces, sembrando un poder de oscuridad. En un tiempo visito nuestro sistema planetario, vío nuestro sol y lo trato de apagar con un soplido poderoso pero no logró causarle un daño grave, solo su amarillo cambio un poco. Terriblemente disgustado pensó un poco y se refugío en nuestra luna en su cara oculta pero ella como hasta ahora guarda demasiado silencio dedicandose entonces a contemplar nuestro planeta, recorrio con su mirada el gran cumúlo de agua, las partes de tierra y verdor, la vida que fluye dentro de todo este mundo. Le cruzo la idea de tener todo este hermoso encanto.
Ayudado por unas creaturas extrañas tomó dos flechas y un arco poderosamente magico, con la primera oscureció la luz del sol, haciendo que el planeta Tierra viviera su ausencia y reinara una noche eterna, con la segunda tomó un poco de su sangre y derramó sobre la punta y la guardo.
Sembró el caos de manera instantanea, a la cuarta noche con un estruendoso y horrible trueno descendió hacia la Tierra con sus cuatro corceles de furia oscura, recorrio todos los puntos del mundo y en una isla de rodeada de bosques y malesa edificó su curioso reino. La desvistió de la natutaleza con un inmenso fuego, solo sobrevivieron una creaturas de extraña desnudes al que llamó humanos, estos al ver los acontecimientos ocurridos se escondieron bajos las cavernas de la isla pero entre ellos se peleaban por el poco alimento vociferando hasta llegar a la desesperación. Finalmente surgió un lider que pretendia imponer el orden, más los ojos ocultos del gigante reprobaron este acontecimiento, tomó la flecha sangrante y lo tiró directo hacia el corazón, cayó así derrepente por unos instantes casi inperceptibles para los ojos de los demás humanos; se recuperó y corrió hacia su dueño entregó a su pueblo convirtiendolos en esclavos.
Corrieron otros tiempos, otras generaciones y el gigante lleno de aburrimiento, rompió el encanto de la estrella y partío un día nublado con sus corceles de furia oscura hacia otros mundos conquistables.
Ahora la isla se volvió siniestra, la humanidad se regó con el veneno de la sangre del gigante y su necesidad de conquista, levantó ciudades, esclavizó a sus hermanos, conquistó nuevas tierras y comenzó a devorarlas, esta extraña era comenzó la del hombre.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Sangre
Era sangre, roja, espesa, brutalmente olorosa, no lo podía negar, su cuerpo estaba impregnada de ella; sus manos cubrían su rostro en señal de culpabilidad pero al fin se encontraba extasiada, un crimen, cien crímenes que con el poder de la luna la transformaban en un licántropo cruel, una gran devoradora de almas.
La ciudad era cruda, su ruido ensordecedor, el sol estaba en su punto más alto, el calor le quemaba, ahora la sangre estaba seca, y el cuerpo del chico moreno yacía muerto a su lado, frío, inerte, todos sus sueños habían terminado con la madrugada anterior cuando fue cazado en aquel oscuro callejón, un tirón, un enorme dolor en su cuello, su sangre tibia que brotaba, su ojos se abrían cada vez más por sorpresa, por angustia, por muerte; no entendía lo que estaba sucediendo, está vez la mordida fue directo hacia sus entrañas, finalmente perdió el conocimiento para después llegar a la muerte.
Ella se levanto, miró el cuerpo, de sus labios broto una sonrisa de niña traviesa, su mirada se torno dura, cruel, desafiante, tenía que pensar donde llevaría esta vez el cadáver, no era fácil deshacerse de ellos, pero la adrenalina siempre era su aliada, tomaría su carro, recorrería la ciudad, y donde hubiera más oscuridad arrojaría su despojo, para olvidarlo, para perder la cuenta…
Tomó el teléfono, bajó el volumen de su componente, su tono de voz se torno dulce y angelical, pidió hablar con su jefe, inmediatamente se disculpó por no ir a trabajar, inventó un accidente, su jefe enviaría un medico para que la revisará en su domicilio, ella con un tono
más agridulce declaró que ya había sido revisada por un especialista, le llegaría la incapacidad en unas cuantas horas ya que había pedido se le enviarán a la empresa donde se desempeñaba como arquitecta. Su jefe creyó nuevamente en sus mentiras, inmediatamente después de colgar realizó una nueva llamada esta vez a su vecino, le proporcionaría lo que necesitaba: su incapacidad.
Quedó de verlo a las cuatro de la tarde en un café del centro histórico, lo olió desde antes que doblará la esquina, su olfato era potente y aunque en un principio la hacía perder la conciencia con el tiempo lo fue dominado, ahora podía concentrase solo en aquellos que le interesaban. El chico se sentó en la mesa, enfrente de ella, le miró de reojo, mientras que le sonreía toscamente, automáticamente, sin desear sentir. Para ella solo eran un pedazo de carne, donde fluía su sangre, ese líquido que la enloquecía, que la trasformaba en una bestia cada vez más fría, más salvaje, tremendamente despiadada.
Nuevamente habría luna esta noche, su rostro ya se asomaba por el cielo, era un color blanco dibujado, pero en pocas horas ella sería la reina; ahora sentía como lentamente su cuerpo se alteraba, como corría la ansiedad de matar; el chico no dejaba de hablar acerca de las fiestas que noche con noche asistía, ella vio la oportunidad, la tomo, fue invitada, pasaría a su departamento como a las once de la noche, esta vez ella sonrió de manera maliciosa, cogió su bolso, pagó la cuenta y se marcho.
El tráfico era tremendo, tenía solo dos horas para deshacerse de cadáver, este solo le recordaba un paquete blanco, que ya no representaba nada… llegó a una colonia callada y de cierto modo tenebrosa ya que estaba poco iluminada, a lo lejos se divisaba un hombre que trataba de abrir su casa pero estaba tan borracho que se calló al suelo, ella le miró, le provocó desprecio. Continuo su recorrido, encontró un rió que corría bajo un puente, pasó por la pequeña colina, se percató de que no hubiese nadie tan cerca para que pudiera identificarla, abrió la cajuela de su coche, le dio las gracias y le arrojó sin piedad o clemencia.
Nuevamente se encontraba sumergida en el trafico, faltaban 45 minutos para su cita, sonó su teléfono, el chico le explicaba que llegaría tarde, sintió como la furia le invadía pero se controló inmediatamente ya que era peligroso que la transformación sucediera entre tantos testigos, su voz cambio repentinamente era nuevamente agridulce, quedó en que pasará por ella a las 12 cuando las almas muertas que fluyen sin un poder que las controle.
Tomo su vestido blanco, acompañados de unos zapatos de tacón alto, sus ojos los pintó de un negro intenso, sus labios de color carmín, como la sangre que pronto probaría. Sonó el timbre, corrió hacia la puerta, le invitó a pasar, el chico accedió inmediatamente, se encontraban en la sala, ella le besó la boca, le tocó el cuerpo, el se desvanecía de placer, pero la agonía que sentía se desbordaba.
Apagó la luz, su cuerpo tibio estaba tendido en la cama, durmiendo sin imaginar que estaba en un gran peligro, ella ya no podía más, la luna iluminaba la ventana, su aullido se escuchó en todo el vecindario, el abrió los ojos, ella ya no era ella, solo vio venir una gran sombra, un gran peso que calló sobre él, una mordida tras otra, la sabanas se tiñeron de rojo, ese olor le enloquecía, le provocaban las ansias de matar, de destruir…
Esta vez era más temprano, le despertó el sonido del teléfono, mientras que contemplaba la sangre nuevamente seca, su voz adormilada sorprendió a su jefe, dijo que todavía no estaba recobrada, agradeció por los días que le proporcionó para su recuperación. Colgó, el chico de los periódicos arrojo sobre su puerta la edición de la mañana, para su sorpresa esta vez el cuerpo del chico anterior ya había sido encontrado, más no le importaba, mañana quizás aparecería el de su vecino, pero ella ya se encontraría en una nueva ciudad, con una nueva identidad, un nuevo comienzo, con un nuevo empleo.
Corrió hacia la tienda departamental más cercana, compro nuevas vestimentas todas ellas blancas, se cortó el pelo, lo tiñó de rojo, entregó las llaves del departamento al portero, le dio un beso y con un nuevo auto, partió hacia su destino fatal llevando en su maleta todo el terror que sabía muy bien sembrar entre todos aquellos que se le cruzaran en el camino, terminando con sus vidas, provocando que brotará su sangre, aquella que le hacia vivir.
10 de octubre de 2007
La ciudad era cruda, su ruido ensordecedor, el sol estaba en su punto más alto, el calor le quemaba, ahora la sangre estaba seca, y el cuerpo del chico moreno yacía muerto a su lado, frío, inerte, todos sus sueños habían terminado con la madrugada anterior cuando fue cazado en aquel oscuro callejón, un tirón, un enorme dolor en su cuello, su sangre tibia que brotaba, su ojos se abrían cada vez más por sorpresa, por angustia, por muerte; no entendía lo que estaba sucediendo, está vez la mordida fue directo hacia sus entrañas, finalmente perdió el conocimiento para después llegar a la muerte.
Ella se levanto, miró el cuerpo, de sus labios broto una sonrisa de niña traviesa, su mirada se torno dura, cruel, desafiante, tenía que pensar donde llevaría esta vez el cadáver, no era fácil deshacerse de ellos, pero la adrenalina siempre era su aliada, tomaría su carro, recorrería la ciudad, y donde hubiera más oscuridad arrojaría su despojo, para olvidarlo, para perder la cuenta…
Tomó el teléfono, bajó el volumen de su componente, su tono de voz se torno dulce y angelical, pidió hablar con su jefe, inmediatamente se disculpó por no ir a trabajar, inventó un accidente, su jefe enviaría un medico para que la revisará en su domicilio, ella con un tono
más agridulce declaró que ya había sido revisada por un especialista, le llegaría la incapacidad en unas cuantas horas ya que había pedido se le enviarán a la empresa donde se desempeñaba como arquitecta. Su jefe creyó nuevamente en sus mentiras, inmediatamente después de colgar realizó una nueva llamada esta vez a su vecino, le proporcionaría lo que necesitaba: su incapacidad.
Quedó de verlo a las cuatro de la tarde en un café del centro histórico, lo olió desde antes que doblará la esquina, su olfato era potente y aunque en un principio la hacía perder la conciencia con el tiempo lo fue dominado, ahora podía concentrase solo en aquellos que le interesaban. El chico se sentó en la mesa, enfrente de ella, le miró de reojo, mientras que le sonreía toscamente, automáticamente, sin desear sentir. Para ella solo eran un pedazo de carne, donde fluía su sangre, ese líquido que la enloquecía, que la trasformaba en una bestia cada vez más fría, más salvaje, tremendamente despiadada.
Nuevamente habría luna esta noche, su rostro ya se asomaba por el cielo, era un color blanco dibujado, pero en pocas horas ella sería la reina; ahora sentía como lentamente su cuerpo se alteraba, como corría la ansiedad de matar; el chico no dejaba de hablar acerca de las fiestas que noche con noche asistía, ella vio la oportunidad, la tomo, fue invitada, pasaría a su departamento como a las once de la noche, esta vez ella sonrió de manera maliciosa, cogió su bolso, pagó la cuenta y se marcho.
El tráfico era tremendo, tenía solo dos horas para deshacerse de cadáver, este solo le recordaba un paquete blanco, que ya no representaba nada… llegó a una colonia callada y de cierto modo tenebrosa ya que estaba poco iluminada, a lo lejos se divisaba un hombre que trataba de abrir su casa pero estaba tan borracho que se calló al suelo, ella le miró, le provocó desprecio. Continuo su recorrido, encontró un rió que corría bajo un puente, pasó por la pequeña colina, se percató de que no hubiese nadie tan cerca para que pudiera identificarla, abrió la cajuela de su coche, le dio las gracias y le arrojó sin piedad o clemencia.
Nuevamente se encontraba sumergida en el trafico, faltaban 45 minutos para su cita, sonó su teléfono, el chico le explicaba que llegaría tarde, sintió como la furia le invadía pero se controló inmediatamente ya que era peligroso que la transformación sucediera entre tantos testigos, su voz cambio repentinamente era nuevamente agridulce, quedó en que pasará por ella a las 12 cuando las almas muertas que fluyen sin un poder que las controle.
Tomo su vestido blanco, acompañados de unos zapatos de tacón alto, sus ojos los pintó de un negro intenso, sus labios de color carmín, como la sangre que pronto probaría. Sonó el timbre, corrió hacia la puerta, le invitó a pasar, el chico accedió inmediatamente, se encontraban en la sala, ella le besó la boca, le tocó el cuerpo, el se desvanecía de placer, pero la agonía que sentía se desbordaba.
Apagó la luz, su cuerpo tibio estaba tendido en la cama, durmiendo sin imaginar que estaba en un gran peligro, ella ya no podía más, la luna iluminaba la ventana, su aullido se escuchó en todo el vecindario, el abrió los ojos, ella ya no era ella, solo vio venir una gran sombra, un gran peso que calló sobre él, una mordida tras otra, la sabanas se tiñeron de rojo, ese olor le enloquecía, le provocaban las ansias de matar, de destruir…
Esta vez era más temprano, le despertó el sonido del teléfono, mientras que contemplaba la sangre nuevamente seca, su voz adormilada sorprendió a su jefe, dijo que todavía no estaba recobrada, agradeció por los días que le proporcionó para su recuperación. Colgó, el chico de los periódicos arrojo sobre su puerta la edición de la mañana, para su sorpresa esta vez el cuerpo del chico anterior ya había sido encontrado, más no le importaba, mañana quizás aparecería el de su vecino, pero ella ya se encontraría en una nueva ciudad, con una nueva identidad, un nuevo comienzo, con un nuevo empleo.
Corrió hacia la tienda departamental más cercana, compro nuevas vestimentas todas ellas blancas, se cortó el pelo, lo tiñó de rojo, entregó las llaves del departamento al portero, le dio un beso y con un nuevo auto, partió hacia su destino fatal llevando en su maleta todo el terror que sabía muy bien sembrar entre todos aquellos que se le cruzaran en el camino, terminando con sus vidas, provocando que brotará su sangre, aquella que le hacia vivir.
10 de octubre de 2007
Si supiera decirte que no en los atardeceres amarillos de verano, estas aguas de río no desnudaran mi alma, pero entonces no caería enloquecida en la alfombra de hojas que cruzan tu camino y te diria que te quiero con un beso para beber la sangre de tu cuerpo con la loca desesperación del incierto.
Podría pretender que termine en invierno, pero antes de que se cumpla este tiempo me obsesionó con tus ojos, mordiendo con coraje tus nariz y tus labios, porque en este punto callas tus gritos para escurrirse las lágrimas, dejas de respirar para perder la vida en un instante cayendo hacia un infierno.
Toco tu realidad para envolver mi cuerpo en un trozo de tela que antes arrogará para encontrarme en ti, ahora tu tendido como un gran bloque de roca, te observo, trasmuto a un gran hueco, un gran dolor para captar en el viento tu sueño personal.
Se que debería decir que no, pero me inquietas ladrón de sueños inmaduros...
12 dic 07
Ahora
Cuando te miro mi existencia puede verse clara de realidad, pero cuando te pierdo, me afronto a negros caminos...
Tu me haces ver la vida en su justa magnitud, esto es en simples palabras, mi amor, al que añoro desde hace un tiempo, y quiero un corazón valiente me haga reaccionar...
Tu me haces ver la vida en su justa magnitud, esto es en simples palabras, mi amor, al que añoro desde hace un tiempo, y quiero un corazón valiente me haga reaccionar...
Sólo nadie
Muchas veces te dije te amo pero no lo confesé con el lenguaje de las palabras. Pero entenderse es algo que no siempre sucede, porque el lenguaje que cada quien persive es distinto, volviéndose dulcemente diferente.
Contigo me embriague desmensuradamente que no supe que decir, como actuar, deje que pasaran las aves, que corrieran las gotas de lluvia al igual que pasan con las hojas de otoño. Me deje partir, te deje perder y como las estrellas se olvidó la calidez de nuestros encuentros, tal vez por las niñerias de mi vida o por las andanzas para encontrar mi ser ó volverme más mujer.
Tal vez sea un espejismo de mi imaginación verte envuelto en mis encantos, encontrar una chispa de ilusión en esos ojos que yo amaba y que tantas veces sobre mi almohada anhelaba pero también pedia por verlos de nuevo, ser parte de tu vida, no eterna, no perfecta más bien humana.
Tonta de mi porque deje una ilusión y Cronos pasó factura, me llené más de silencio, compartí sonrisas pero nadie entendió lo que me sucedía porque tal vez para muchos sería una locura poder posar los ojos en una relidad perdida.
Poder para correr por las nubes, poder para cicatrizar un recuerdo, poder de regenerar una nueva historia manchada de tinta roja para posar tu recuerdo con paz entre los dos porque mi corazón no encuentra razones para no latir por ti, por mi, no es sencillo, podría no ser grave pero derrepente no se que hacer.
Estoy cansada, borrar quisiera los recuerdos o más bien ya no los encuentro y surge el desapego pero queda un hueco de pesado vacio que nada lo cubre, más tiempo, más hielo, deja dolor, amnesia. Millones de restas en un infinito de secretos en las sequias de mi amor, solo yo, sólo nadie.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Adiós
¿Alguna vez te paso corazón que un rayo de luz atraviesa el alma y lo que solía ser nuestro se pierde y muere en pequeños instantes lejanos y absurdos?... Así que tomas otros brios para bien, para mal, olvidando que en otros tiempos había una magia que nos envolvía locos de amor…
Sucedió una noche de verano, cuando el ambiente esta cálido y una leve brisa de agua corrían por mi ropa; caminaba en busca de nada o quizás de un todo para rescatarme de tu monotonía, de tu recuerdo pero sobre todo de tu olvido. El encuentro quedó sellado con un mensaje de un celular, un punto de encuentro y de ahí una cena, comida, besos, caricias, bebidas vaporosas de olvido y aquí es donde te empiezo a peder, a olvidar al rincón de mis pensamientos.
Era dulce, era mío en un aire caliente, de las ganas de vivir lo inimaginable, con dos cuerpos que desean la unión de sus sexos en una noche sin un rostro amado, con la aventura de que no llegará hasta otro punto más que las simples horas de evaporada pasión.
El proceso se vuelve continuo, la despedida, la verdad y no se si el dolor, pero quiero que sepas que muchas ocasiones hubiese volcado mi vida por ti. Que mis noches las pensaba hacia sueños donde estuviéramos en un largo continuo, pero esto sólo sucede en la imaginación y la cobardía nos llena las ganas y el amor y todo se pierde más rápido que el agua de las manos para volverse en pequeños cristales rotos que jamás se volverán a juntar porque de ser así quedarían las marcas y nos dolería.
Cuanta locura se conserva y por instantes quisiera poderte ver con una mirada loca de amor, pero tus ojos ya no son mis ojos y tu boca ya no quiero besar porque dejé que el reloj marcará sus tiempos con sus días y recorriera las semanas así con sus meses para volcarse en años y todos mis ensueños por ti se perdieran en tontos recuerdos de mi ayer.
Ya no eres mi todo, te he dado la espalda para derrumbar mi cuento tonto de hadas, ahora hasta ese fatuo encuentro donde te borré de mi corazón parece sacado de mi imaginación.
Y como siempre no hay quien responda, por eso escribo aquí, donde nadie le importa, donde nadie entiende con detalles la malversación de esta historia de tan largo cuento, de un bla, bla, bla, contenido en letras que no enamoran a propios o extraños; no, no mi amor, todo el torrente de luz ha pasado y el silencio lo invado de letras de canciones desesperadas porque soy una persona que maneja el solitario para no enfrentar su corazón a un amor valiente que me enamore, que me llene de vida. Claro que espere bajos los diversos escenarios y situaciones pero no volcaste tu cara y ahora todo pasa porque has volteado pero yo vuelo, vuelo hacia un infinito sin nada.
Pasa de mi como una tranquila noche, como un desierto teñido de amarillo y del cuál no se que haré con el...
Buenas días corazón, tengo un sin fin de trabajo conceptual, de raras ideas de vida, adiós; perderme entre el tumulto de la gente me caerá de maravilla, porque sus rostros son como una gran marea de continuidad donde nada resalta, donde me gana obsesión de ser simplemente yo, sin ningún recuerdo, sin tu amor lleno de imposibilidad…
sábado, 17 de octubre de 2009
INFIERNO
Estaba ahí carne que no era carne, río que no contempla agua en sus entrañas, corriente que no esta atrapada por una fuerza, polvo que se alimenta del miedo. Ven sientate a mi vera destrozandome en mil pedazos pero entregate silencioso, coloca tus ojos hacia el infinito para que otros nos miren con la frialdad de la costumbre con olor de los fantasmas.
Tu canto es un sonido hueco en una lluvia de enero que altera el cielo. Estoy puesta en el punto de la tierra y el inerte por este atormentado corazón que ya no se si es culpable de toda esta soledad, por la marca de la indiferencia, de una maldad incomprendida.
¿Qué hay que no siento el corazón, aunque broten lagrimas de sal, de lluvia o simplemente de la sangre por el invierno, por la primavera o en la noche o en el día?
Tomen mis manos para ver si me las arrancan y con ellas mis ojos porque mi corazón ha sido devorado por incontables bestías de un mundo perverso, soy una alma sin su escencia vital.Agoten este infierno de llamas, toquen mis pertenencias, lean mis escritos malditos de tristesa y ya no vuelvan más olviden mi existencia que parte hacia necesidad de aislarse, de corromperse de desamor.
Escrito de un tiempo muerto, en la urgencia de buscar una nueva verdad para dar sentido a esta otra forma de vida...
domingo, 20 de septiembre de 2009
Claro de luna
Se escuchaba una melodía de jazz al fondo, leve, casi cordial pero su alma estaba en choque, casi las doce en el reloj; miraba hacia una luz leve y mortecina; si esa luna que podría hablar de enamorados, del encanto de la seducción entre dos cuerpos, de los crimenes, de la locura aterradora, tanto y más pensaba más no soñaba.
Chocó con un hombre mientras que atravesaba la calle, no le miró el rostro sólo su capa negra, su imagen de vuelo de la tela pero el jamás se disculpó, atravezó la avenida mientras que los automóviles con sus luces le deslumbraban la vista.
Caminó por la calle oscura, sólo a lo lejos le acompañaba el claro de luna, recordó como le gustan estos lugares oscuros, fríos, tenebrosos para cazar cuerpos con sangre tibia. Hacia semanas que no la probaba; había dejarlo de matar porque empezaron a perseguirla después de encontrar varios cuerpos, era una caza de perros voraces, de inteligencia, de maldad, de humanos racionales y ella era en parte una mezcla de salvaje animal más su tanto de humanidad.
Sintió un leve escalofrío, una llamada hacia la transformación, su mirada traviesa de niña inocente pero fría, dura, criminal, se tocó las manos, estaba aún más alterada, no habia salida esta noche pasaría, tenia que ocurrír ver pasar la muerte por su propio ser. Sólo así estaría tranquila, fluiría su energía, su demonio, su paz.
Estaba cerca de su casa sólo cinco cuadras, entonces corrió, llegó tan rápido que ella misma se soprendió, brincó la barda de un solo salto, los perros de la cuadra se desquiciaron entonces, todos se uniron al coro de la tragedía, se volcó hacia el suelo, todo se aceleraba en su metabolismo, le dolía, la partía, la deformaba en ese moustruo licantrópo que aterraba a las almas de este mundo.
Quizá era una quimera, una sensación de rabia que no se contiene con solo decearlo, sus sentidos vueltos loco, la necesidad de matar.
Volvió a saltar la barda, miró hacia el norte y el claro de luna iluminó su rostro, le brindó un aullido poderoso, extremecedor, los perros seguían enloquecidos, y corrió nuevamente hacia la búsqueda de las victimas, esta vez no solo queria un cuerpo, los quería en grupo para que los encontraran y descubrieran que esto era un reto, su parte de la adrenalina, los periódicos decían que era un perro salvaje manipulado por un loco, y en parte tenían razón, su animal ganaba pero su racionalidad le guíaba.
Era la una de la madrugada, un grupo de chicos salian de un antro, envueltos de alcohol, tres se subieron a un coche, otros cinco en una camioneta, ella les observaba desde una distancia prudente desde un arból, justo encima de sus cabezas. Tardaron un poco en encender el carro, pero ella supo esperar, bajó sigilosa de la rama y se montó en toldo, arrancaron lentamente, podía escuchar su conversación perfectamente, el ruido de la música electrónica, pasaron los minutos, llegaron a su destino. Se abrío la puerta automática del estacionamiento del edificio de departamentos, sin querer se golpeó con una hoja de la puerta al cerrarse estas, casi resbala, todo podría haber salido mal.
En el interior del estacionamiento todo estaba callado, la música cesaba y nuevamente tardaron en salir de la camioneta, espero una vez más, recordó la luz de luna, la noche, los golpes, la furia, el acecho y atacó, despiadadamente, no tubieron oportunidad de defendenser, rápido, contundente, eficaz, sólo la sangre brotó demasiado, todos calleron, fué un baño despidiado de muerte, buscó un ducto y por ahí salió.
Buscó otro lugar oscuro, se quitó la careta de licantrópo y se durmió junto a la basura para que no fuera descubierta. Pasó la noche a la mañana, las seis para ser exactos, entontró entre las bolsas ropa vieja que utilizó para cambiarse, tomó la suya y se marchó.
Cuando caminaba vío por última vez la luna casi dibujada por un blanco deslavado ya sin su poderosa influencia de la noche anterior. Sonrío, tomó un taxi y partío con todos sus recuerdos y olvidó.
Quizá por la mañana próxima aparecería publicado todo lo sucedido, su reto, su caza, su tortura, su claro de luna.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
PESA
Nunca vi en el viento la intensidad de la tristesa, corría lentamente mientras se quedaba en mi corazón y caminé entre valles para acallar el grito que me carcomía pero no encontré una sola luz que me permitiese volar más allá de ese abismo aterrador en el que me hundía.
Y así pasaron los tiempos y mi oscuridad no partía; lentamente como una flor que se muere en el olvido me fuí consumiendo y las lágrimas dejaron de brotar ya no pedía clemencia ante mi corazón, ante este dolor.
Nadie ha escuchado este lamento, mis labios no han pronunciado palabras de salvación. Ahora en este tiempo vuelvo a ver la inmensidad más intensa tristesa que corre por los jardínes, jugando en los atardeceres, volviéndome, matándome.
Letargo de olvido, canción del desociego perverso, coplas de aterradores versos que me envuelven , que me queman en un fuego frío apoderándose de mis noches en vela y áun en mis días de ensueño.
Esta noche hasta la luna llora lentamente, la melancolía pesa, el dolor sucumbe una ira desbordada, el cuerpo muere, y esta es la historia repitiéndose por siglos para finalmente elevar el alma hacia los sucios cielos.
lunes, 24 de agosto de 2009
Días
A veces te miro desde lejos, tan cerca, que haces que todo cambie, buscándote en los lugares más insospechados; en la bulliciosa gente, en los parques donde esta el silencio, recorriendo las calles de interminable tráfico, entonces surge tu aroma, estás aún más presente, viajó al tiempo y te vuelvo a encontrar en mis recuerdos en las pláticas acompañadas de atardeceres, estas conmigo y te confieso que te quiero por breves lapsos de amor que surge de entre los dos mientras ríes, mientras callas.
A veces pasa el tiempo, se vuelve raramente envenenado, porque no encuentro alguna señal tuya, me consuelo en la vida y creo perderte nuevamente, lentamente, para borrarte de mi mente, pero resurges con más fuerza, con la luz inigualable de felicidad y todo aquello que hemos perdido se congela y aparece la continuidad, como si nada faltara entre los dos.
Después de todo esto estamos los dos contemplándonos, redescubriendo toda esta magia y el mundo mio se estremece y ya no quiero dejarte, quiero que llenes todo este espacio de tu esencia de tu tibio calor.
Quiero pronunciar tu nombre con inmensa libertad, saber que eres mio, que me amas y pasar por los caminos de la vida dulcemente enamorada de tu ser.
A veces pasa el tiempo, se vuelve raramente envenenado, porque no encuentro alguna señal tuya, me consuelo en la vida y creo perderte nuevamente, lentamente, para borrarte de mi mente, pero resurges con más fuerza, con la luz inigualable de felicidad y todo aquello que hemos perdido se congela y aparece la continuidad, como si nada faltara entre los dos.
Después de todo esto estamos los dos contemplándonos, redescubriendo toda esta magia y el mundo mio se estremece y ya no quiero dejarte, quiero que llenes todo este espacio de tu esencia de tu tibio calor.
Quiero pronunciar tu nombre con inmensa libertad, saber que eres mio, que me amas y pasar por los caminos de la vida dulcemente enamorada de tu ser.
domingo, 21 de junio de 2009
PARA UN AMOR (o seis años después)...

Me llegó tu recuerdo, una tarde lluviosa en que reencontré toda esa ternura.
Viajaba por el tren repleto de gente lejana, ausente, en un momento las puertas se abrieron y en un instante esa fragancia que entró derrepente hizo que mi mente trabajara como un gran máquina que echada andar hizo que sobreviniera tu recuerdo.
Fragancia dulce que me dibujó una plácida sonrisa en mi ilusa cara, me brotó tu nombre: H... el cual me hizo feliz, el que me hizo vivir para tu tiempo, en otros tiempos.
Ahora eres así, un recuerdo más que se ha ido diluyendo con todos los días de separo, porque mi mirada ya no ha encontrado tu cuerpo sólido vibrante de vida donde alguna vez busqué consuelo o refugio para todo mi sufrimiento que sentía por los mismos problemas de mi vida.
Llegaste así una mañana vestido de azul, no eras un príncipe , no eras un sueño, más bien un hermoso ser humano de mirada triste, con tu dulce fragancia de vida.
Y así te veía a escondidas, pero muchas veces de frente, mientras que tu llamabas por teléfono a tus amigos para contarles una nueva ilusión, una nueva pasión; mientras que yo sentía un extraño florecimiento de sentimientos, una confusión por reconocerte, por no entenderte.
Pasaban los días, hablamos de trabajo, te miraba, me mirabas pero no encontraba la oportunidad para acercarme más a ti, de traspasar la frontera hacia lo personal, un tiempo después tras de una discusión pasajera se dió este paso, trataste de entenderme pero de mi boca no brotó la respuesta, aún así me calmaste, me llevaste hacia ti surgiendo una verdadera amistad.
Realmente todo cambió, llegando nuevas sensaciones, estando presente tu ternura, me desnudaste tu alma al igual que yo hiciera lo mismo, aún así sin un compromiso, solo con la entrega de querernos, por cuidarnos y encontrarnos.
Dulcemente llegaste a mi corazón, como lo hace el agua en la orilla de la playa con su cordial susurro tranquilizador y me impulsarte a ser una mejor persona, crecí, porque tomaste mi mano guiándome hacia una luz tranquilizadora, conociendo un respiro, aprendiendo a querer, a creer, a vivir con una verdadera ilusión.
Azul, apacible azul, tu cara, tu cuerpo, el olor, la comprensión, la locura del amor, todo esto me envolvió tal como lo hicieron tus abrazos, tus juegos de niño, toda tu verdad para creer que eramos nuestros, tan cálidos, tan hermosos.
Nadie te conocía tan calladamente, tan profundamente como yo, ver tu mirada, tu sonrisa, tu tristesa, tu frustración, cada sueño que forjabas, que alimentabas para tratar de hacerlos realidad, sí, te cuide tu alma, te consolé con cada una de las horas que me dedicabas, en que estábamos solos bajo esa bodega, y aún así con la gente podías sentir mi cariño y también el tuyo, y con todo ello te abrí más tu alas para que continuaras con tu libertad.
Y siguió corriendo el tiempo, todo se escapó en un momento más deprisa que el agua, y al día siguiente ya no estabas, rodó el abandono ya no solo por tu presencia, el mundo, aquel que siempre esta abierto se empezó a cerrarse para mi, empezando a desaparecer, resintiéndome en un gran desierto. Al principio recordaba tus brazos, tu fragancia estaba en mi, no tenia miedo pues contaba aún con tu ternura pero finalmente se diluyeron, mi sonrisa desapareció, moría sin entenderlo, nada, simplemente nada me brindaba un consuelo, un enorme derrumbe, la calma se partía al igual que mi corazón, tu me hacias falta...
Pude verte una vez más, pero ya estaba nuestro tiempo fracturado, no represente siquiera un encanto, siendo voluble y aún aquí sigo por el mismo sendero, este sigue siendo mi escudo.
Los pedazos de la historia se hicieron más pequeños que cristales, te has llevado algo maravilloso de mi sin saberlo y ahora estoy incompleta, pues lo que ha quedado lo cubrí de tierra con los pretextos de una nueva vida ya sin ti, seguí mis propios sueños en un estado atolondrado y te perdí.
Sí, pasaron las noches y te recordaba, ahora mismo lo hago bajo un cielo azul con nubes lluviosas con un toque de viento citadino en una tarde y ahora entiendo que ya estamos en paz, pues te tocó en mis recuerdos, me iluminas con la magia que me dejaste en el alma, dulcemente, calladamente en todas esas mañanas que compartimos una risa, un abrazo, y un amor que fue un hermoso sueño.
Lo último que me llega es el recuerdo de de la forma en que te mordías los labios cuando llamabas y me mirabas tras el mostrador y no sabía a que llegaría toda esta pequeña historia.
El recorrido del tren ha terminado, pero aún no llegó a mi destino, corro hacia el nuevo transporte y empiezo a soñar para mi, sin ti.
Te quiero, y te guardo hermoso recuerdo en mi alma, de ahí no partirás, muchas gracias por continuar.
Pasaban los días, hablamos de trabajo, te miraba, me mirabas pero no encontraba la oportunidad para acercarme más a ti, de traspasar la frontera hacia lo personal, un tiempo después tras de una discusión pasajera se dió este paso, trataste de entenderme pero de mi boca no brotó la respuesta, aún así me calmaste, me llevaste hacia ti surgiendo una verdadera amistad.
Realmente todo cambió, llegando nuevas sensaciones, estando presente tu ternura, me desnudaste tu alma al igual que yo hiciera lo mismo, aún así sin un compromiso, solo con la entrega de querernos, por cuidarnos y encontrarnos.
Dulcemente llegaste a mi corazón, como lo hace el agua en la orilla de la playa con su cordial susurro tranquilizador y me impulsarte a ser una mejor persona, crecí, porque tomaste mi mano guiándome hacia una luz tranquilizadora, conociendo un respiro, aprendiendo a querer, a creer, a vivir con una verdadera ilusión.
Azul, apacible azul, tu cara, tu cuerpo, el olor, la comprensión, la locura del amor, todo esto me envolvió tal como lo hicieron tus abrazos, tus juegos de niño, toda tu verdad para creer que eramos nuestros, tan cálidos, tan hermosos.
Nadie te conocía tan calladamente, tan profundamente como yo, ver tu mirada, tu sonrisa, tu tristesa, tu frustración, cada sueño que forjabas, que alimentabas para tratar de hacerlos realidad, sí, te cuide tu alma, te consolé con cada una de las horas que me dedicabas, en que estábamos solos bajo esa bodega, y aún así con la gente podías sentir mi cariño y también el tuyo, y con todo ello te abrí más tu alas para que continuaras con tu libertad.
Y siguió corriendo el tiempo, todo se escapó en un momento más deprisa que el agua, y al día siguiente ya no estabas, rodó el abandono ya no solo por tu presencia, el mundo, aquel que siempre esta abierto se empezó a cerrarse para mi, empezando a desaparecer, resintiéndome en un gran desierto. Al principio recordaba tus brazos, tu fragancia estaba en mi, no tenia miedo pues contaba aún con tu ternura pero finalmente se diluyeron, mi sonrisa desapareció, moría sin entenderlo, nada, simplemente nada me brindaba un consuelo, un enorme derrumbe, la calma se partía al igual que mi corazón, tu me hacias falta...
Pude verte una vez más, pero ya estaba nuestro tiempo fracturado, no represente siquiera un encanto, siendo voluble y aún aquí sigo por el mismo sendero, este sigue siendo mi escudo.
Los pedazos de la historia se hicieron más pequeños que cristales, te has llevado algo maravilloso de mi sin saberlo y ahora estoy incompleta, pues lo que ha quedado lo cubrí de tierra con los pretextos de una nueva vida ya sin ti, seguí mis propios sueños en un estado atolondrado y te perdí.
Sí, pasaron las noches y te recordaba, ahora mismo lo hago bajo un cielo azul con nubes lluviosas con un toque de viento citadino en una tarde y ahora entiendo que ya estamos en paz, pues te tocó en mis recuerdos, me iluminas con la magia que me dejaste en el alma, dulcemente, calladamente en todas esas mañanas que compartimos una risa, un abrazo, y un amor que fue un hermoso sueño.
Lo último que me llega es el recuerdo de de la forma en que te mordías los labios cuando llamabas y me mirabas tras el mostrador y no sabía a que llegaría toda esta pequeña historia.
El recorrido del tren ha terminado, pero aún no llegó a mi destino, corro hacia el nuevo transporte y empiezo a soñar para mi, sin ti.
Te quiero, y te guardo hermoso recuerdo en mi alma, de ahí no partirás, muchas gracias por continuar.
viernes, 8 de mayo de 2009
Sueño blanco
Era el punto donde la tarde tiene una tibieza lenta y suave, el sol reflejaba unos toques dorados que acarician la pared, tan benevolente se vuelve el tiempo que esta dulzura pasa al alma para tranquilizarla olvidando que el mundo exterior esta enrarecido de los extremos del bien y del mal.
Esta paz hace que me recueste sobre la almohada, mi mente para la realidad, busca los recuerdos, puedo reír, puedo llorar, pero entre ellos surgen los suspiros que se vuelven como un canto de sirenas, esta melancolía pasa como un suave viento, cierro mis ojos y viajo por nuevos senderos.
He me aquí en un nuevo sueño, es un hermoso campo de tonos dorados gracias a los girasoles que le cubren, el sol esta presente solo en medio cuerpo, mientras que unas niñas pasan alegremente hacia un destino que me es desconocido, pero su risa es una melodía que hace tiempo había olvidado, que me brinda inocencia y ternura. Entre este paisaje surge una pequeña cabaña de madera, en una de sus pintorescas ventanas esta un rostro que me brinda una sonrisa, que me extiende la mano y me invita a pasar.
Ahora lo se, yo he estado antes en ella, cuando se abre la puerta una joven de curiosa palidez me recibe me toma la mano que hace que me recorra un leve escalofrío, vuelve a sonreirme para olvidarme al instante lo que ha sucedido.
La chimenea de piedra esta encendida, la pequeña mesa que hace juego con la madera de la pared, guarda dos sillas que acompañan junto a una tetera que espera ser usada, yo observo calladamente este fondo, ahora se que me habla, que me cuenta un secreto pero no entiendo o rapidamente olvido lo que me cuenta poruqe estoy sorprendida pero no se porque será este asombro.
Vuelvo a mirarla, toda ella es tan blanca, transparente, tan lejana, surgiendome la duda de su existencia porque de sus ojos brotan lagrimás que se transforman en diamentes de rara belleza desprendiendo una cálida luz blanca, como ella, como la nieve. Curiosamente una vez que brotaron de sus ojos, las recoge para colocarlas dentro de un pequeño frasco de cristal en el centro de la estancia.
Con una inmensa calma sirve un poco de té que me recuerda el aroma de las naranjas recien cortadas, se oye un ronroneo de un pequeño gato que contrasta con la dueña, es dueño de un negro más oscuro que una noche de invierno, con los ojos de un tibio azul, pasa por debajo de la mesa donde estan las lágrimas de diamente, bajo nuestra propia mesa para posarse en las piernas de su dueña.
Derrepente se azota la puerta, volteo bruscamente al origen del sonido, es hora de partir, salgo de la cabaña sin una despedida sin volver hacia atrás, la noche ha tocado el campo, ahora es de un amarillo apagado con un fondo negro con ulas lucecillas llamadas estrellas, algo grita mi nombre entonces se desvanece todo, abró lentemente los ojos.
El lugar esta tranquilo, son las nueve de la noche, la realidad vuelve con un canto de un grillo, y la luz de una lámpara me recuerda su paildez espectral, sus lágrimas, un punto que no recuerdo, corró hacia la calle, busco y café y me pierdo bajo la humanidad, evaporándose el sueño donde solo existe, donde solo sobrevive.
Esta paz hace que me recueste sobre la almohada, mi mente para la realidad, busca los recuerdos, puedo reír, puedo llorar, pero entre ellos surgen los suspiros que se vuelven como un canto de sirenas, esta melancolía pasa como un suave viento, cierro mis ojos y viajo por nuevos senderos.
He me aquí en un nuevo sueño, es un hermoso campo de tonos dorados gracias a los girasoles que le cubren, el sol esta presente solo en medio cuerpo, mientras que unas niñas pasan alegremente hacia un destino que me es desconocido, pero su risa es una melodía que hace tiempo había olvidado, que me brinda inocencia y ternura. Entre este paisaje surge una pequeña cabaña de madera, en una de sus pintorescas ventanas esta un rostro que me brinda una sonrisa, que me extiende la mano y me invita a pasar.
Ahora lo se, yo he estado antes en ella, cuando se abre la puerta una joven de curiosa palidez me recibe me toma la mano que hace que me recorra un leve escalofrío, vuelve a sonreirme para olvidarme al instante lo que ha sucedido.
La chimenea de piedra esta encendida, la pequeña mesa que hace juego con la madera de la pared, guarda dos sillas que acompañan junto a una tetera que espera ser usada, yo observo calladamente este fondo, ahora se que me habla, que me cuenta un secreto pero no entiendo o rapidamente olvido lo que me cuenta poruqe estoy sorprendida pero no se porque será este asombro.
Vuelvo a mirarla, toda ella es tan blanca, transparente, tan lejana, surgiendome la duda de su existencia porque de sus ojos brotan lagrimás que se transforman en diamentes de rara belleza desprendiendo una cálida luz blanca, como ella, como la nieve. Curiosamente una vez que brotaron de sus ojos, las recoge para colocarlas dentro de un pequeño frasco de cristal en el centro de la estancia.
Con una inmensa calma sirve un poco de té que me recuerda el aroma de las naranjas recien cortadas, se oye un ronroneo de un pequeño gato que contrasta con la dueña, es dueño de un negro más oscuro que una noche de invierno, con los ojos de un tibio azul, pasa por debajo de la mesa donde estan las lágrimas de diamente, bajo nuestra propia mesa para posarse en las piernas de su dueña.
Derrepente se azota la puerta, volteo bruscamente al origen del sonido, es hora de partir, salgo de la cabaña sin una despedida sin volver hacia atrás, la noche ha tocado el campo, ahora es de un amarillo apagado con un fondo negro con ulas lucecillas llamadas estrellas, algo grita mi nombre entonces se desvanece todo, abró lentemente los ojos.
El lugar esta tranquilo, son las nueve de la noche, la realidad vuelve con un canto de un grillo, y la luz de una lámpara me recuerda su paildez espectral, sus lágrimas, un punto que no recuerdo, corró hacia la calle, busco y café y me pierdo bajo la humanidad, evaporándose el sueño donde solo existe, donde solo sobrevive.
miércoles, 25 de marzo de 2009
El suceso de la esfera
La esfera se posó en el campo aquella tarde de verano dorado, cuando el ganado pastaba calmadamente. Observaba el cielo, por encima del bosquecillo del norte, comenzó todo en unos cuantos segundos, apareció un destello rojo que me cegó los ojos, tiempo después estaba la gran esfera girando lentamente, desacelerándose a rápidamente, al principio era de un color blanco, paso al azul, para finalmente tornarse negra con textura vidriosa, reflejando en su superficie todo lo que estaba presente a su alrededor.
El ganado estaba asustado, corría a diversas direcciones, un viento violento de tormenta movía bruscamente los árboles. Me quedé petrificado, la imaginación o el raciocinio no me daban una respuesta para el fenómeno que estaba sucediendo, finalmente una fuerza me golpeo para arrogarme unos cinco metros de mi posición original, para perder el conocimiento algunos minutos.
Cuando abrí los ojos, todo parecía tranquilo, me levante empecé a buscar a los animales que se habían perdido con la confusión, pero no logre encontrarlos, tomé el sendero hacia el valle, quizá se encontrarían tomando el agua del riachuelo que lo cruzaba, después de un tramo de camino un segundo estallido de luz me sobresaltó, esta vez los árboles me protegieron, corrí hasta que finalmente llegue al valle, el sol brillaba, y la esfera estaba posada sobre el verde pasto, se movía lentamente, como buscando algo, mi gran desilusión vino al comprobar que no estaba el ganado.
Me quedé mirando la esfera, ahora estaba mas pequeña, pero mas brillante, ya todo esta tranquilo sin mas agitación, rondaba cerca del agua; derrepente se movió rápidamente; el bramido de un animal atrajo su atención, se posó debajo de este y le devoró con gran maestría, su color negro se convirtió en rojo por la sangre de la bestia, se trasformó en unos instantes en algo deforme, y pude ver en su interior otros de los cuerpos devorados de los animales, mi ganado estaba en sus entrañas, grité a todo pulmón más nadie me escuchaba, el pueblo se encuentra a unos cinco kilómetros de distancia y la mayoría pasteaba hacia el sur, por supuesto me encontraba del lado opuesto.
Finalmente advirtió mi presencia, se movió, cruzó el río, de forma zigzageante, quise correr pero mis piernas no me respondían, ella estaba a poco distancia pero el miedo me contuvo, me protegí con mis brazos, se paró a unos dos metros de mi, estabilizándose, me perdí en su reflejo del bosque, con su color negro de fondo, entró a mi mente, busco en cada parte de mis sueños, dejándome en una oscuridad total, en una soledad inimaginable, una negación del ser, florecieron entonces todas mis pesadillas, todos mis miedos.
No se cuento tiempo permanecí en ese estado de locura delirante, mi cuerpo fue encontrado cerca del amanecer, por vecinos del pueblo que al ver que no volvía, realizaron una búsqueda, diez días estuve postrado en una cama, delirando con algo desconocido para ellos, no podían creer, mi historia, pasó aún más tiempo con sus largos meses, ya no pastaba siquiera, mucho menos salir de mi casa, desde aquel fatídico día algo murió dentro de mi, y un inmenso miedo me invade cada tarde cerca de las cinco, cuando el sol empieza a caer, siento esa extraña fuerza devoradora, no concibo estar solo, siempre tengo que estar en compañía de gente, aunque nada tenga que decir.
Nadie encontró a los animales, nadie me habla de ello, pero yo no me encuentro.
El ganado estaba asustado, corría a diversas direcciones, un viento violento de tormenta movía bruscamente los árboles. Me quedé petrificado, la imaginación o el raciocinio no me daban una respuesta para el fenómeno que estaba sucediendo, finalmente una fuerza me golpeo para arrogarme unos cinco metros de mi posición original, para perder el conocimiento algunos minutos.
Cuando abrí los ojos, todo parecía tranquilo, me levante empecé a buscar a los animales que se habían perdido con la confusión, pero no logre encontrarlos, tomé el sendero hacia el valle, quizá se encontrarían tomando el agua del riachuelo que lo cruzaba, después de un tramo de camino un segundo estallido de luz me sobresaltó, esta vez los árboles me protegieron, corrí hasta que finalmente llegue al valle, el sol brillaba, y la esfera estaba posada sobre el verde pasto, se movía lentamente, como buscando algo, mi gran desilusión vino al comprobar que no estaba el ganado.
Me quedé mirando la esfera, ahora estaba mas pequeña, pero mas brillante, ya todo esta tranquilo sin mas agitación, rondaba cerca del agua; derrepente se movió rápidamente; el bramido de un animal atrajo su atención, se posó debajo de este y le devoró con gran maestría, su color negro se convirtió en rojo por la sangre de la bestia, se trasformó en unos instantes en algo deforme, y pude ver en su interior otros de los cuerpos devorados de los animales, mi ganado estaba en sus entrañas, grité a todo pulmón más nadie me escuchaba, el pueblo se encuentra a unos cinco kilómetros de distancia y la mayoría pasteaba hacia el sur, por supuesto me encontraba del lado opuesto.
Finalmente advirtió mi presencia, se movió, cruzó el río, de forma zigzageante, quise correr pero mis piernas no me respondían, ella estaba a poco distancia pero el miedo me contuvo, me protegí con mis brazos, se paró a unos dos metros de mi, estabilizándose, me perdí en su reflejo del bosque, con su color negro de fondo, entró a mi mente, busco en cada parte de mis sueños, dejándome en una oscuridad total, en una soledad inimaginable, una negación del ser, florecieron entonces todas mis pesadillas, todos mis miedos.
No se cuento tiempo permanecí en ese estado de locura delirante, mi cuerpo fue encontrado cerca del amanecer, por vecinos del pueblo que al ver que no volvía, realizaron una búsqueda, diez días estuve postrado en una cama, delirando con algo desconocido para ellos, no podían creer, mi historia, pasó aún más tiempo con sus largos meses, ya no pastaba siquiera, mucho menos salir de mi casa, desde aquel fatídico día algo murió dentro de mi, y un inmenso miedo me invade cada tarde cerca de las cinco, cuando el sol empieza a caer, siento esa extraña fuerza devoradora, no concibo estar solo, siempre tengo que estar en compañía de gente, aunque nada tenga que decir.
Nadie encontró a los animales, nadie me habla de ello, pero yo no me encuentro.
martes, 3 de marzo de 2009
La rosa
Quiero entender donde preside el valor valor de la rosa, el encanto de su verdadera esencia, cuando ha entregado cada una de sus horas a dar la vida, conformar cada una de sus espinas, para luego renacer y abrirse de nuevo cuando todo parece terminado. Es una constante lucha por enfrentar este mundo que parece loco de ira contra toda su bondad, contra toda su inteligencia, pues queriendo encontrar un camino que le condujera a la verdad, la confianza y al amor; ha sido descarnada por el desprecio, el dolor; es verdad ha sido pisoteada por propios y extraños hasta que ella misma ha creído que no es nada sin el, que no ha valido la pena entregar hasta su último suspiro. Por demasiados instantes sus sueños han germinado en su cabeza, pero estos suelen ser tóxicos, pues se ha negado al dolor y prefiere creer que todo cambiará reduciendo su dignidad, engañándose para no correr, para no entender su tonta realidad. ¿Dónde queda su cuerpo, dónde queda su alma?, esta ahí postrada ante el suelo, queriendo levantarse y las burlas la agobian, y su llanto se ahoga para si, para nada. ¿Qué ha pasado con los bellos colores que antes desplegaba sus pétalos?; ¿Dónde se llevan la ilusión que la volvía hermosa ante otros ojos?, que fastidio, que encuentro de confusión. Por favor, toma mi mano, abrazame como si fuera el primer día en que hemos nacido, con la misma ternura de esos primeros instantes, cuando aún no recorría tanta pena, y no conocía cielo tan negro y pesado que hasta el propio oxigeno se volvía enrarecido. Quiero que olvides por un instante en que mundo vivimos y colmenos el corazón con sincera alegría, si, curaré cada una de tus heridas, mi rosa bella, para encontrar cada uno de tus colores, de tus temores para encararlos y después olvidarlos. Todo tienes solución, ¿por qué nos hemos abandonado?, si el fruto es nuestro, si la vida pasa ante tus ojos y debe de cambiar para ti, cuando todos te vean, cuando todos te sientan y entiendan tu justo valor. Anda que todo espera, tu vida, la vida, que son paralelas a una nueva reserva de tranquilidad y amor, sobre todo amor a ti misma como cuando nacen las estrellas que brillaran en un firmamento, pues su belleza esta en su luz que es pureza. Anda lanzate, sube la cuesta, que no hay nada más suave que la sonrisa que parte hacia la bondad y a la inteligencia. La rosa, mil rosas, todas merecen un lugar para ti, todas están aquí, bañadas con el agua del río y del cielo mostrando su verdadera intención...
lunes, 2 de marzo de 2009
POR MI
Cuando escucho el sonido del mar vuelve la calma, regresa ese aroma a sal que ya habia olvidado y que tantas veces impregno mi cuerpo, pero también suerge el recuerdo de otros tiempos, y te encuentro envuelvo en el oropel de la locura, en un rincón olvidado, eres tan lejano que te vuelves tan ajeno que parece que nada he vivido entre tus horas y las que ahora me tocan, ya pertencenemos al abismo y encontranos cual sombras es un duro trecho, pero siempre encuentro el cambio, la alegría, el corazón, la aventura para vivir, para poder sonreir.
Claro que he cambiado, pues algo me ha tomado por sorpresa y me olvidado de tanta rareza, porque nuevos ojos he estrenado, cuando aun la lluvia se tornaba mortecina, y olia a tierra mojada, he despertado en esa quietud aparente de vida, más todo brillaba, estaba aclareciendo, y no hay como una mañana después de la tormenta para buscarme entre estas sabanas de colores tenues, claro que me quise, y escuché nuevamente ese dulce sonido del mar, ese olor a sal, y la paz a mi alma regreso, contenta por mi, para mi, sin ti.
Claro que he cambiado, pues algo me ha tomado por sorpresa y me olvidado de tanta rareza, porque nuevos ojos he estrenado, cuando aun la lluvia se tornaba mortecina, y olia a tierra mojada, he despertado en esa quietud aparente de vida, más todo brillaba, estaba aclareciendo, y no hay como una mañana después de la tormenta para buscarme entre estas sabanas de colores tenues, claro que me quise, y escuché nuevamente ese dulce sonido del mar, ese olor a sal, y la paz a mi alma regreso, contenta por mi, para mi, sin ti.
viernes, 10 de octubre de 2008
CONFESION
Quiero que habran mi cuerpo, que encuentren mi alma, que descubran sus más recónditos secretos, para finalmente partir hacia otro cuerpo, no ser yo, borrar toda evidencia de esta existencia porque finalmente mis lágrimas brotaron como los causes de un río, para comprender que nada habrá de cambiar. Más he visto caminos, descubierto amaneceres de inigualables colores, atardeceres de un hermoso pasar, más nada me ha hecho despojarme de las confunciones que guarda la intemporalidad de este corazón; han crecido las rosa, han emigrado las aves, con sus ciclos, pero el que a mi me corresponde me confunde al grado de la locura y el desamor.
Una vez que destrocen mi cuerpo no quiero que broten lamentos, temores o desquicio, comprendan que quiero partir con una fragante calma, como nunca la pude vivir, que lástima que tenga que sonar la última campana y mi mano describa estas terribles palabras cuando aún se es joven, que guarde un veneno que me ha infectado más que un terrible cancer, tal vez la verdadera enfermedad es permanecer sano pero con una gran tristeza, con el gran temor de no saber que me es importante para continuar con esta vida; soy autómata de una mentira tan abstracta que nadie responde al grito de desesperanza, de angustia, de dolor.
Partan, quemen mis ropas, mis libros, mis poemas, para que partan conmigo, que sea materia prima para otro universo, para ver si pueden cortar este dolor que tengo en el cuerpo, en la mente, en mis ojos, en mi boca, en la propia conciencia del mundo.
Para siempre, no ha sido la lluvia, el iridicente cielo, la nave en el mar, pero ahora siento que la carga es más pesada que el verdadero contenido, anden, pasen a este cuarto, llevenmé, hagan lo que les pido...
Una vez que destrocen mi cuerpo no quiero que broten lamentos, temores o desquicio, comprendan que quiero partir con una fragante calma, como nunca la pude vivir, que lástima que tenga que sonar la última campana y mi mano describa estas terribles palabras cuando aún se es joven, que guarde un veneno que me ha infectado más que un terrible cancer, tal vez la verdadera enfermedad es permanecer sano pero con una gran tristeza, con el gran temor de no saber que me es importante para continuar con esta vida; soy autómata de una mentira tan abstracta que nadie responde al grito de desesperanza, de angustia, de dolor.
Partan, quemen mis ropas, mis libros, mis poemas, para que partan conmigo, que sea materia prima para otro universo, para ver si pueden cortar este dolor que tengo en el cuerpo, en la mente, en mis ojos, en mi boca, en la propia conciencia del mundo.
Para siempre, no ha sido la lluvia, el iridicente cielo, la nave en el mar, pero ahora siento que la carga es más pesada que el verdadero contenido, anden, pasen a este cuarto, llevenmé, hagan lo que les pido...
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