Si supiera decirte que no en los atardeceres amarillos de verano, estas aguas de río no desnudaran mi alma, pero entonces no caería enloquecida en la alfombra de hojas que cruzan tu camino y te diria que te quiero con un beso para beber la sangre de tu cuerpo con la loca desesperación del incierto.
Podría pretender que termine en invierno, pero antes de que se cumpla este tiempo me obsesionó con tus ojos, mordiendo con coraje tus nariz y tus labios, porque en este punto callas tus gritos para escurrirse las lágrimas, dejas de respirar para perder la vida en un instante cayendo hacia un infierno.
Toco tu realidad para envolver mi cuerpo en un trozo de tela que antes arrogará para encontrarme en ti, ahora tu tendido como un gran bloque de roca, te observo, trasmuto a un gran hueco, un gran dolor para captar en el viento tu sueño personal.
Se que debería decir que no, pero me inquietas ladrón de sueños inmaduros...
12 dic 07
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