sábado, 26 de abril de 2008

Flores


Ahora me preguntó:
¿qué somos para perdernos en los diversos caminos de sus miradas?...
Porque estamos ahí en un jardín, somos partes de las flores pero aunque bellas unas brillan más que otras y le son bondadosas, cariñosas, perfectas, reverendas diosas; una gran cosecha de falsas virtudes. Más esta belleza puede segar sus ojos para no comprender en que parte esta la escencia, pero sobre todo separa la piel y la carne para reencontrase con el alma que guarda sentimientos que pretender razonar.
Con todo esto se me antoja ver la luna sin su dulce luz de noche para solo observar en sus entrañas y que sea mia como no lo ha sido nunca.
Observar que injusta es la verdad de las medidas, ¿por qué entonces la magnitud se atrevería a cosechar pureza, crecimiento o vida?...
Pero ahora pasemos a las otras flores que no son tan agraciadas, las que pasan del gris al oscuro, sin cuerpos perfectos, mientras que sus ojos no reflejan el lucero de una mañana preciosa porque son como fantasmas.
Esta belleza maldita ha traido sin sabores tanto a la diosas asi como las que no lo son, nadie en verdad quiere conocerlas descubriendo que en la realidad se esta paralizando algo porque son dos estampas qeu estan para su desprecio que conlleva al mismo resultado:
"No hay intensión de conocimiento y comprenetración para iluminar el alma y realmente sentirse dichosas, son parte de un juguete que se ha de desechar cuando se ha perdido el encanto del brillo, se ha perdido el norte y el sur, el este y el oeste, llegando a ser la incognita tatuada de la falsa moral."
Es aquí que este sentido me destroza, pero tambien a las demás flores conjugando en este suspiro de vida inconsiente y renuente de dar paz a la justa razón de la existencia.

domingo, 6 de abril de 2008

TRISTEZA

Nunca vi en el viento la inmensidad de la tristeza, corría lentamente mientras se quebrantaba en mi corazón; y caminé entre valles para acallar el grito que me carcomía, más no encontré una sola luz que me permitiese volar más allá de este abismo aterrador en el que me hundía.
Así pasaron los tiempos y mi oscuridad no partía lentamente como una flor que se muere en el olvido; me fui consumiendo y las lágrimas dejaron de brotar, ya no pedía clemencia para mi querido corazón, idílico dolor.
Nadie ha escuchado este lamento pues mis labios no han pronunciado palabra de salvación. Ahora en este tiempo vuelvo a ver la intensidad inmensa de la tristeza corriendo por los jardines, jugando en los atardeceres, volviéndome, matandome.
Letargo de olvido, canción de desociego perverso, coplas de aterradoras versos que me envuelven, que se queman en un fuego frío apoderándose de mis noches en vela y aún de mis días de ensueño.
Esta noche hasta la luna llora lentamente cuando la melancolía pesa, el dolor sucumbe a la ira que se desborda, el cuerpo se muere y esta es la historia, repitiéndose durante siglos elevándose el alma hacia un cielo.