miércoles, 20 de febrero de 2008

REINO DE ENSUEÑO


Tengo un amado que no es mío, que parte de un todo para no llegar a nada, pues toma sus alas y se eleva al cielo, me mira desde lejos pero no me acaricia.
Cuando creo perderlo lo encuentro nuevamente siendo el Señor de su Reino de Ensueños, pero el ya me ha buscado y ahora yo lo he encontrado y le quiero mucho más; pero es cuando más guardo mis palabras entre la brisa marina para que se enfríen en forma de rocío dando lugar a que salgan a perderse por el horizonte donde un escribano las recoge para su propia inspiración contando mis historias que evocarán mi tortuosa melancolía a las poblaciones más lejanas que mis ojos no miran, que no sienten, que no entienden.

Hoy he despertado temprano, pienso en mi amado Señor, corre por mi piel una sensación de olvido pues no se encuentra en mi cama, estoy sola; y le necesito más no se si entenderá que mi corazón da pasos lentos para pretender sentir un poco de su amor.
Después de un rato he caminado bajo la lluvia que no pertenece al tiempo en que estamos viviendo, originándose un gris en el cielo, se agita golpeándose contra todo aquello que pretenda detenerla pegándose contra mi vestido, toca a su vez mi piel enamorada,aunque no hay un acompañante a mi lado que perciba esta efervescencia, pienso en sus ojos, porque mis pensamientos buscan un amado Señor que se encuentra en la Batalla que vendrá para desangrarme lentamente provocando con ello que me endulce el alma con las palabras de cantos prohibidos que para otros oídos silenciados se volcaran en un tremendo escándalo.

Me toma, me sacude elevándome hacia terrenos astrales y con su mano que es como una daga me parte el corazón porque sus horas han pasado. Pasaran otros tiempos pero estos ya no serán los míos, no se ocupará de mi, porque correrá hacia otros brazos reales que le entonarán una canción enamorada dedicada a la luna y sus hijas las estrellas; mientras que yo desolada ya he comenzado el ciclo del olvido y del encuentro donde se presenta la realidad, donde cada vez mis ojos se sienten más pesados por no querer renunciar al deseo que se disemina en mi cuerpo.
Embriagada paso el día, negándome aún más al olvido que para otros es una descomunal manía provocando que aun pueda correr entre flores de frescos colores que repasan su esencia sin el sol, con las aves, bajo el viento tibio de verano.
Mi Dulce Amado Señor de Ensueño, malogrado sentimiento que con burla sale de su boca que su amor ya no es el mío, porque este, ya se encuentra retrazado en una estación de tren donde el sol ya se ha ocultado, no saldrán de su expresión unos corazones porque ya no somos un tu y yo… pasemos al olvido.

Sé que duerme en su castillo, con su reina, pienso en ello torturándome constantemente, pero eso ya no le puede importar, ya me he retirado, no le quiero mirar; paseo por los bosques cercanos a sus dominios y por las tardes puedo ver pasar su carruaje de briosos caballos negros pero ya no me mira con la luz de sus ojos, ahora la dirige hacia otra dama, de sobra se que me esta olvidando desterrándome de su vida con un gran descaro, pero de mi boca no sale en esos instantes ninguna forma de reproche, porque después de todo mi corazón en algún remoto punto conserva la ilusión de poder pretenderlo bajo la cascada de los unicornios plateados, estos fueron testigos de nuestros primeros encuentros no les he confiado de nuestro distanciamiento,mas ellos adivinan en mi rostro que hay tristeza en mi alma describiéndome desolada; ahora se me acercan lentamente, regalándome un par de alas de piedra turquesa para que desde ahora pueda volar hacia otros mundos a descubrir otros corazones.
La noche me toma por sorpresa, estoy rodeada de muchos caballeros valientes que me describen sus proezas creo ver entonces entre la flama de una vela al Señor de los Ensueños con su traje gris de gala, Mi Amado, mi suerte, mi muerte, mi resurrección. Quiero su compañía en la noche y en el día, lo pido en una oración para un dios sacrificado. Han servido vino, mi atuendo ricamente ataviado provoca que las miradas me sigan y los caballeros me regalen su tonto amor pero es tan embriagante que entro en su juego regalando besos y caricias locas pero jamás me entrego. Tomo mis alas de mis hermanos los unicornios, vuelo hacia donde no hay luz, solo escucho el ruido de mar…
En esa isla hay una bruja que ayuda a los desconsolados de amor, le entrego las alas que he portado por un día, en verdad se encuentra maravillada pero a cambio de ellas le pido que me transforme en un pececillo dorado que vivirá entre los seres mitológicos, ya no seré la misma, solo seré una leyenda, la doncella que se enamoró de un Señor de los Ensueños pero como no obtuvo su amor, prefirió vivir en la naturaleza salvaje para provocar milagros en otros corazones rotos. Sí, el brebaje ya se encuentra listo, lo tomo rápidamente, veo empequeñecer el mundo, la bruja me toma entre sus manos, me deposita en el agua salada, mis recuerdos duraran poco, ya no tengo conciencia, soy un nuevo ser, solo tendré cuidado con las redes de los pescadores, caudal de azul en agua salada, el sol calienta la tierra, el viento sopla con calidez, todo ha terminado.


20 de abril de 2007




1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola ho,a dicen que ams vale tarde queduren dos horas mas jajaja o no? Bueno la idea es esa... Oye estan muy padres tus pensamientos me latieron, al igual que todo tu blog.... La verdad me quedare aqui a disfrutar del "site" Te dejo este comentario como siempre con cariño y respeto... Nnaaaaa jajaja solo con mucho cariño y un monton de respeto vale? nos vemos! Atte. Savo.