sábado, 26 de diciembre de 2009

Nuevamente

Nuestro amor partio una tarde cuando las nubes se  tornaron como un inmensa corriente de lava sobre un cielo de dulce azul violeta.
Se alejó con unas alas poderosas valseando sobre un gran mar de olvido fulgurante. Ya no quise seguir porque me dolia engañar a mis propios ojos, a mi propio cuerpo para despogarme de la locura que por tanto tiempo brinco en mi propia vida, cubriendo  mi ser con un tibio olvido para tomar las sendas de mis propios sueños.
Ya no te quise darte nada; volviendo la espalda  a esta historia de desencanto, abrí mis maletas las llene de otros instantes, azote tu puerta para cantar el desamor a mi propia almohada.
Libre, me vulevo libre, correr por nuevos prados que nunca cruzé por complacer tu cercana estadia. A veces pasa  que mientras se esta pensando  las ideas se acomodan por los sucesos pasados para encontrar en los raros instantes los vacios de los besos ausentes, la tortura  de entender que nunca has sido mio mientras que el propio corazón sangra y llora al compas de ritmos descendientes que describen mejor la realidad presente.
Casualidad sería poder tirar como un simple despojo estos raros sentimientos pero he decidido callar mis propios lamentos y volar más alto que las mariposas de hermosos azules para conocer y tocar un mundo inmenso que me espera buscando nuevos rostros para bien o para mal.
Así una nueva página en blanco comienza azarosa su escritura en el libro de esta vida. Pura y magnifica escritura de verdaderos colores...