A veces no se sabe si se quiere ser ave para extender las alas y volar por el viento, contra el, más que el; pero en otras ocaciones se es como el parásito que necesita vivir de una manera lenta, pasiva, entre valles de nada, esconderse de un aquí, de tanto de allá; ¿qué podría hacer entonces ante este dilema, ante el claro y el oscuro?.
He tocado puertas pero también las he cerrado, y pasan las edades, los años con sus grandes cambios, pero esta sensación de ahogo no pasa, se extiende, para lograr la confusión, el caos, entonces quisiera correr pero me pierdo, y ante todo no puedo, no debo.
En verdad este veneno, es corrosivo...