Mi corazón se desangra, cuando te pierdo en esos instantes de ira y de locura, cuando sale el sol y asoma la luna. Estoy callada en mi habitación destrozando todo lo que me hace ser una buena persona, pierdo mi red, mi luz para encontrar un nuevo polo.
Te refugias en una esquina, donde permaneces mirando mi estado, permites que salgo un poco de este veneno, y dulcemente me miras brotando las lágrimas, lo sé, te defraudo, pero no pierdes las esperanzas porque me envuelves con tu gentil abrazo para que llueva una luz pacificadora que me lleva hacia mi verdadero camino.
Está vida podría ser la locura en un grado más complejo, pero mi sueño, tu sueño, me anima a continuar para olvidar que todo esta perdido, la dicha vuelve para regalarme un tiempo que gratifica con una dulce sonrisa, espera, el té esta servido, no te herido, sólo te compruebo que más te he querido.